Hotel Spescha 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Actividades
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Servicio de traslado
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Comida/Bebida
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Prohibido fumar
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Agradable para niños
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Mascotas
Ubicación
A tan solo 5 minutos a pie del Hotel Spescha Lenzerheide, de 3 estrellas, los huéspedes pueden llegar al Cinema Music Club rápidamente. Con una ubicación bastante cerca de Lenzerheide-Valbella, el hotel está equipado con 16 habitaciones, además de consigna de equipaje y un restaurante.
Los huéspedes pueden llegar al centro de Lenzerheide en un paseo de 5 minutos a pie, mientras que la Pedra Grossa está enclavada a tan solo 1 km. Si te alojas en el Spescha Lenzerheide, estarás a poco más de 10 minutos en coche de Alpkäserei Parpan. Su ubicación te permitirá estar a unos 3 km del Lenzer Horn. La estación de teleférico Dieschen se encuentra a unos 10 minutos a pie.
Las habitaciones ofrecen una zona de estar, además de un escritorio para la comodidad de los huéspedes. Los baños disponen de un inodoro separado y una ducha, además de instalaciones como albornoces y toallas. Las habitaciones dan a la ciudad.
Las opciones de restauración diarias incluyen un desayuno buffet. Los huéspedes tienen la opción de cenar en uno de los 2 restaurantes del establecimiento. Hay un bar lounge en las instalaciones. El restaurante Restaurant Kuchikaestli está a pocos pasos del hotel Spescha.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar de una estancia corta pero placentera en el Hotel Spescha, un lugar que combina a la perfección modernidad y tradición en el corazón de las montañas. La ubicación es ideal: central, pero lo suficientemente tranquila como para relajarse después de un día esquiando en las impresionantes pendientes de Graubünden. La atención del personal fue excepcional, siempre amables y dispuestos a ayudar, lo que influyó positivamente en nuestra experiencia. Nos alojamos en una habitación que era un verdadero remanso de tranquilidad, limpiada a la perfección y con un ambiente acogedor que invitaba al descanso. Pero, sin duda, uno de los puntos más altos de nuestra visita fue la cena en el restaurante Giardino, donde disfrutar de platillos mediterráneos con ese toque asiático fue un deleite para el paladar, una experiencia que no se puede dejar pasar si uno es amante de la buena cocina, como yo. Espero regresar pronto a este refugio que, sin duda, me dejó con ganas de más.